Desafíos de liderazgo

Si realmente deseamos transformar la forma como las organizaciones facilitan y sirven al bienestar y al crecimiento de las personas, es fundamental un redefinir como los líderes de las organizaciones interpretan su trabajo. Es importante repensar juntos sobre lo que significa liderazgo para crear una definición que sirva para potenciar el liderazgo y el desarrollo de líderes en todos los rincones de la organización.

Esta semana estoy trabajando con el Comité de Dirección de una consultora internacional de tecnología e innovación. Una vez más veo el impacto que tiene en el comportamiento de estos potentes líderes la definición que sostienen de “liderazgo”. Fruto de sus experiencias pasadas y de los modelos de liderazgo que imperan en su entorno se crea una cultura de liderazgo, que en ocasiones no les conecta con su mejor versión.

 ¿Cuáles son la principal tarea de un líder?

Me centro en esta entrada en el liderazgo dentro de las organizaciones. ¿Cuáles son las responsabilidades clave de un líder? ¿Cómo cambian éstas a medida que el rol aumentan en responsabilidad y alcance?

No parece ser lo mismo un Gerente de Área que un Director General en términos de complejidad y ámbito de actuación e impacto.

Echando un vistazo a la amplia literatura que emerge cada día sobre Liderazgo, podríamos quizás resumir los focos de atención de un líder en tres áreas principales:

 Visión

Una distinción clásica entre Managment y Liderazgo es que el liderazgo se centra en la Visión a alcanzar, mientras que el management se focaliza más en la gestión del momento actual. El líder sostiene y se compromete con una Visión y toma sus  elecciones, decisiones y acciones pensando en la forma más efectiva de llegar a alcanzarla.  Esta tarea no es nada fácil y requiere manejar polaridades y paradojas que se producen en ocasiones al tomar dichas decisiones (tareas/personas, razón/emoción, presente/futuro…). Estas paradojas demandan de los líderes que faciliten el cambio y la transformación muchas veces en un sentimiento de incomodidad y ansiedad personal. Este es pues una foco complejo y demandante de gestionar.

 Personas

Sin otras personas involucradas se hace difícil pensar en liderazgo. Estas personas pueden ser accionistas, compañeros, reportes directos. Involucrar a otras personas en el proyecto, entender que dinámicas y fuerzas les mueven, que miedos, inquietudes y tensiones les frenan, que valores guían sus comportamientos y que valores marcan tus propias elecciones es una tarea central del líderazgo.

Como decimos en Oxford Leadership, el liderazgo son fundamentalmente relaciones. Las conversaciones son la relación. La calidad de tu liderazgo se determina por la calidad de tus relaciones. Ésta calidad de relaciones se basa en tus conversaciones. Que contextos de relación creas y que tipo de conversaciones sostienes es la base de tu liderazgo.

El tipo de soporte y apoyo que aportas a los demás para que lleven a cabo sus ideas, como motivas a los demás e inspiras con tu presencia plena, tus intenciones claras y las conversaciones que sostienes es crítico. Como das soporte a otros a navegar en entornos complejos con demandas contradictorias por parte de los múltiples stakeholders, como manejas los conflictos, conectas  alas personas incluso en situaciones de conflicto, como alineas las inercias y esfuerzos de todos. Todo ello es el puzzle que encajan los líderes en el ámbito de las personas. Este es el arte del liderazgo.

Tareas

Muchos líderes han sido preparados  en su trayectoria a ser «conseguidores». A conseguir resultados, logros y eficiencia o hacer que otros los consigan. A través de la ciencia del Management, se trataba de hacer funcionar la maquinaria organizativa. El manager controla que las personas y los equipos se mantengan comprometidos con los objetivos a conseguir. Que le barco mantenga el rumbo y la velocidad de crucero es su foco.

El foco del líder es diferente y más complejo. Su atención se centra en seleccionar las tareas, conectarlas a la voluntad de las personas, y dar soporte a otros a que consigan alcanzar su mayor potencial, que aprendan durante la realización de dichas tareas sobre ellos mismos y crezcan durante la travesía. Todo ello, con un propósito que va más allá de la empresa y del presente, un propósito de servicio y contribución a la sociedad en la que actuamos. No se trata de completar una lista de actividades a realizar, se trata de como servimos mejor a todos los interlocutores (empleados y sus familias, clientes, colegas de trabajo, accionistas, país,…) en la realización de dichas tareas.

Como es fácil de adivinar, cada uno de estos tres ámbitos requiere del otro.

El equilibrio y atención en los tres ámbitos, Visión, Personas y Tarea es imprescindible.

Esto hace que la tarea del líder no se nada fácil pero se puede aprender y desarrollar. Es más un arte que una ciencia y el punto de partida es el liderazgo personal.

También vemos claramente como a medida que incrementa la escala y el alcance del rol del líder la complejidad se multiplica exponencialmente. Los tres ámbitos (Visión, Personas y Tarea) interactúan de forma dinámica dando lugar a nuevas formas de complejidad que requiere afrontar paradojas como:

  • Saber y estar sólido hacia dónde vamos y cómo llegar allí para inspirar a otros, y a la vez estar abierto a las ideas de otros para completar tu Visión y los demás se involucren sintiéndose participes. Ser experto y sólido, y a la vez ser flexible y aprendiz. Conseguir navegar con éxito en este entorno volátil, complejo e incierto, manejar las paradojas y la alta complejidad resultante de una escala y un alcance muy amplio, y resolver paradojas requiere del líder un mindset amplio y complejo.

Nunca en la historia de la humanidad hemos experimentado un entorno más exigente, incierto, complejo y cambiante como el que tenemos hoy. Prosperar en esta época requiere que una organización cuente con líderes con capacidades de liderazgo sin precedentes.

La mayor parte de los líderes contemporáneos están sobrepasados, desbordados ante los desafíos que deben enfrentar, incapaces de adaptarse y evolucionar eficazmente con suficiente rapidez. 

En AddVenture nos conmueve este desafío y apoyamos a dichos líderes en la transformación de cómo le atribuyen significado al mundo (al interior y al que le rodea), de su manera de percibir, sentir y pensar. Incluimos específicamente tanto el desarrollo de la complejidad mental como de la inteligencia emocional, que coadyuvan a una transformación también de tipo cognitivo y psicológico.

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