Enseñanzas de Liderazgo de la Roma Clásica

Ayer disfruté durante la cena de una conversación brillante sobre liderazgo. Me acompañaban colegas de Oxford leadership Academy, referentes y maestros para mi. Enrique Simó, Gonzalo Reyes y Pablo Tovar. Entre otras cosas comentábamos la inspirada derrota de la selección española de Baloncesto de los hermanos Gasol, Navarro, Rudy.

Después de la derrota el capitán del equipo, la Bomba Navarro decía que no se había preparado bien el partido. Cuantas veces vemos en algunos directivos que demuestran una alta capacidad organizativa, son flexibles para adaptarse al contexto en el que lideran y sobresalen el marketing y la comercialización de su propia imagen. Hasta aquí parece como espectador que la selección española de baloncesto está bien dirigida en este sentido. Lo que también vemos muchas veces es que los éxitos del pasado crean una áurea de confianza excesiva en el alma del directivo pero no se aprecia alma de líder.

Liderazgo implica también prudencia, sentido de la oportunidad y habilidad para ilusionar a las personas creando tensión creativa. Sin dicha tensión, los jugadores no ponen todo su potencial a disposición del equipo y al servicio del reto a superar.  Parece pues, que la selección careció de liderazgo en este sentido. Ni el entrenador ni el equipo técnico, ni los jugadores demostraron estar a la altura por falta de capacidad de liderazgo.

La historia nos enseña que esta no es una situación nueva. Este julio leía un fantástico libro que recomiendo a todos aquellos que deseen expandir sus capacidades de liderazgo. Roma, Escuela de directivos de Javier Fernandez Aguado. En el libro, entre otras perlas nos ilustra con algunas de las experiencias de Sempronio Longo, un dirigente excelente con insuficiente capacidad de liderazgo. Corría el año 218 a.c., se encontraba en Sicilia, donde se había desplazado con sus legiones para hacer frente los Cartagineses que campaban por la isla. Su objetivo era después dirigirse a la capital del Imperio enemigo en el norte de África. Contaba con un ejercito de 1.000 tropas de infantería ligera (velitas). Los púnicos contaban con 2.000 cartagineses y 1.000 de caballería númidas y galos, que estaban saqueando los pueblos que encontraban en su camino por la isla. Ante las tropas de Semporonio Longo, los púnicos se retiraron, perdiendo algunas bajas pero manteniendo el sentido común. Aníbal, su comandante en jefe sabía que las ofensivas hay que diseñarlas y prepararlas muy bien, no dejarlas al azar como parecía que el dirigente romano estaba haciendo.

Escipión que acompañaba a Longo le aconsejo preparar bien las tropas antes de lanzarlas contra Aníbal. La experiencia en derrotas anteriores llevaba a Escipión a la prudencia. Longo no quiso atender a dichos consejos y consideró que el expertise y la bravura eran suficientes. Quizás la confianza hizo perder el equilibrio a Longo. ¿Quizás la selección española se confió al haber derrotado fácilmente a Francia en el enfrentamiento anterior?

Longo tenía una razón para impulsar la acción ofensiva sin preparación. En tres meses en Roma se iban a elegir los nuevos cónsules. Escipión estaba enfermo. Si Longo no actuaba rápido, podría recuperarse, ser visto como copartícipe del éxito y convertirse en cónsul con el que Longo debería competir. Longo deseaba no tener que verse en esa situación. Por tanto interpuso sus intereses personales a la causa común. Cuantas veces elegimos nuestro beneficio sin tener el impacto en el objetivo común. ¿Era Longo un engreído? Quizás si, pero seguro que la tradición y la cultura influían en su decisión. Los romanos, tras décadas de triunfo, se veían a si mismos como los elegidos destinados a dirigir el mundo en esa época. Les sucedía como algunas organizaciones que el éxito pasado parece que le vas acompañar para siempre. Olvidan el esfuerzo que realizaron para obtener dicho éxito, o no contemplaron la parte de fortuna que acompaña a veces nuestros logros. ¿Se confió la selección española pensando que el éxito y el buen juego eran para siempre? Cuando una empresa considera que ya se ha consolidado en el éxito, que no puede aprender nada más de nadie ni de nada, es el inicio del declive. Pensaron los jugadores que no podían aprender de su entrenador? ¿qué credibilidad y capacidad otorgaron al entrenador? ¿cómo se veía el entrenador a si mismo? ¿actúo con decisión y propósito de contribución o quizás desde el temor a estropear una dinámica de éxito?

Probablemente la vanagloria llevó a Longo a tomar decisiones impulsivas, a reaccionar, a decidir sin la prudencia que debe acompañar al líder.

Él mismo creó las condiciones para la derrota. Al otro lado, encontramos a Aníbal y su equipo. Dedicaron los días disponibles a explorar el terreno al oeste del río Trebia, una zona amplia y llana. En este tiempo de preparación el comandante cartaginés identificó una corriente de agua que cruzaba la planicie entre dos riberas bastante escarpadas. El cuerpo técnico de la selección francesa sabía que solo preparando el partido a conciencia era posible vencer.

En esta zona escarpada se situaron las tropas del hermano de Aníbal, Magón. Aníbal no esperó a la batalla, sino que la fue preparando para que se desarrollara como a él le convenía para optar a las mínimas condiciones que le podrían llevar a la victoria. Longo reacción tal y como Aníbal había previsto. Sin pensarlo dos veces y sin haber preparado a su gente salieron a combate persiguiendo a los cartagineses que habían lanzado un ataque y se retiraban para atraer a los romanos hacia el lugar deseado. En su ingenuidad, Longo estaba feliz, no se imaginaba que su competidor, que en el fondo despreciaba, había preparado tan bien la batalla. Este orgullo que ciega a muchos es letal. Perdemos capacidad de captar que está ocurriendo. No vemos lo que realmente ocurre.

Así creo se sintieron los jugadores de la selección española, no sabiendo que pasaba en el partido, sorprendidos y sin plan alternativo. Aníbal es un ejemplo de I+D. Desarrolló  nuevas estrategias, nuevas armas que le permitieron ganar batallas que otros ya daban perdidas de antemano. Las claves: concentración, perseverancia y disciplina en la exploración, el hacerse preguntas y una alta motivación por buscar nuevas formas de resolver problemas y situaciones muy complejas y retadoras. Acosados por el frente, cuando las tropas de Magón atacaron por la espalda la derrota estaba cantada. Era cuestión de tiempo.

El ejército romano se derrumbaba. Los 10.000 legionarios que habían roto el frente cartaginés, oyendo a sus compañeros pedir ayuda, corrieron a refugiarse en la ciudad de Placentia. Cuando falta unidad y espíritu de equipo, cada uno intenta defender sus intereses por encima del colectivo. La noche antes del partido, Marc acababa de ser padre y abandonó la concentración para estar con su mujer y su hija. Respetable y entendible. Su hermano Pau también abandonó la concentración. ¿Qué impacto tiene para el equipo que dios puntales no estén cien por cien concentrados y preparando el partido la noche anterior? Imagino que otros también tendrían sus motivos para atender compromisos fuera de la concentración. ¿Tuvo el entrenador fuerza y decisión para impedir que el equipo se desmembrara los días anteriores? ¿hizo todo lo posible por mantener al equipo enfocado ante el importante partido a afrontar? O la confianza y los éxitos pasado hacían ver la situación como normal y no era necesario concentrarse tanto para ese partido. Quizás el equipo solo pensaba en la final contra Estados Unidos.

Cuando la individualidad se antepone al colectivo se daña al conjunto. Como muchos directivos lo que sabía hace muy bien Longo era venderse, comunicar. En lugar de transmitir el desastre a sus superiores y ser vulnerable y reconocer la vanagloria a la que estaba sujeto, optó por disimular. Tiempo después se conoció la verdad. el impacto negativo fue doble. La batalla se transformó en hecatombe por la ausencia de liderazgo. El triunfo de su ejercito en el frente demuestra que no le faltó valor, sino su incapacidad por focalizar las energías propias y las del conjunto. Si se hubiesen mantenidos unidos la derrota no habría sido tan radical. Ahora la pregunta que me hago es qué pasará estos próximos días.

El liderazgo no se aprende cuando te otorgan el cargo. Gracias colegas de Oxford Leadership Academy por ayudarme a aprender y poner al servicio de otras personas las enseñanzas de la historia y el sentido común. Cuanto por aprender, que bonito hacerlo conversando con sabios como vosotros.

2 Comments

  • Jordi Torres

    12th octubre 2014 at 12:42

    Dani,

    Magnifico post.Hay tres conceptos que me han gustado mucho. Son los conceptos siguientes.

    – Tensión creativa. Es un uy buen concepto para ilustrar el papel motivacional del lider quien tiene que crear una tensión en el equipo pero dejando atrás el significado peyorativo de tensión i aplicándolo a algo positivo como la creatividad.

    – Intereses personales vs objetivo común. Demoledor. Ningún proyecto, empresa, pais tirará adelante si no se anteponen los objetivos comunes ante los intereses personales, privados o partidistas.

    – Orgullo letal. Muchos proyectos mueren por la miopia de los líderes causada por un orgullo cegador que termina siendo letal. La empresa donde estoy ahora es un ejemplo meridiano de este concepto.

    Gracias Dani por tus enseñanzas.

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  • Daniel Poch

    14th octubre 2014 at 11:54

    Gracias Jordi,
    Efectivamente, el concepto de tensión creativa para mi es fundamental. Sin tensión no hay tracción para el cambio y la mejora continua.
    El tema de los intereses personalas y el «orgullo letal» muestran si el líder es maduro y ha evolucionado en la gestión de su ego.
    Es un placer leerte y estar en contacto!
    Un fuerte abrazo amic!

    Daniel

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